Descanso y sueño reparador. ¿Por qué dormir bien es tan importante?

El sueño y el descanso suelen utilizarse como sinónimos, sin embargo, existe una diferencia muy sutil, ya que no siempre que tenemos sueño logramos descansar adecuadamente, como también podemos descansar sin llegar a dormir.

Tener breves períodos de descanso durante el día nos podrían ayudar a tener un sueño nocturno más reparador, puesto que la sobrecarga de actividades diurnas aumenta los niveles de cortisol en nuestra sangre que es la hormona de la vigilia y estas alteran la secreción de melatonina que es la hormona del descanso.

Todos los seres vivos tenemos un ritmo biológico propio, que se denomina “ritmo circadiano”. El ritmo circadiano es una definición que hace referencia a la adecuación corporal de las funciones vitales a las horas del día y de la noche.

Durante el día, el cuerpo se encuentra listo para realizar funciones relacionadas a la digestión de alimentos, actividad física, vigilancia, concentración y coordinación. Desde la salida del sol, el cuerpo aumenta su temperatura corporal, se incrementa la presión arterial, se activan los movimientos intestinales, se produce la eliminación de desechos como las heces fecales, orina y sudor. Además, se secretan hormonas relacionadas a la vigilancia y activación.

 

 

En cambio durante la noche a partir de la puesta de sol, el cuerpo empieza a prepararse para el reposo secretando la hormona del descanso del sueño llamada melatonina.

Disminuyen los deseo de realizar actividades de movimiento, como también la temperatura corporal y se enlentece el sistema digestivo. Por este motivo, si ingerimos alimentos de difícil digestión durante la noche habitualmente se ocasionan malestares digestivos.

Este reloj biológico o ritmo circadiano se coordina con el entorno y con la luz diurna y nocturna. Adecuar las actividades cotidianas a nuestro reloj biológico es un desafío que será vital al momento de instalar hábitos de vida saludables, de los cuáles el horario y la calidad del sueño tiene directa relación. Si durante la noche, se realizan actividades de activación como trabajo, estudio, alimentación u otras, el reloj biológico interpretará que es de día, y en lugar de secretar hormonas de descanso, secretará hormonas de activación que habitualmente se producen en horario diurno. El exceso de esta secreción hormonal ocasionará problemas de salud tales como aumento de peso, irritabilidad, dificultad para conciliar el sueño, alteraciones digestivas, entre otras. A la larga, si se mantienen estos hábitos no saludables se producirán las enfermedades crónicas, tales como la obesidad, diabetes, hipertensión, entre otras.

Sugerencias

A continuación, te detallo algunas sugerencias prácticas que pueden ayudarte para tener un descanso y sueño reparador:

  • Planifica tus actividades del día y procura organizarte con lo que realmente puedes realizar. Así evitarás sobrecarga y experimentarás menos estrés.
  • Organiza los horarios de alimentación y procura que la última comida sea antes de la puesta de sol. 
  • Evita realizar actividad física intensa en la noche.
  • Realiza pequeños descansos durante el día, distrae tus sentidos en otra actividad durante 5 o 10 minutos cada dos horas.
  • Disminuye la intensidad de las luces en tu hogar durante la noche.
  • Limita el acceso a pantallas de computador, celular y redes sociales antes de dormir.
  • Elije un horario para acostarte y dormirte. Mantén la rutina.
  • Evita sustancias estimulantes como el café, té o mate, así como las bebidas azucaradas después del medio día.
  • Si tu trabajo te exige horario nocturno, sugiero que busques orientación profesional para adecuar tus ritmos de alimentación y sueño de manera adecuada evitando alteraciones en tu salud.

Escrito por:

Dra. Ana María León Romero

Bibliografía

Panda, Satchin Dr. (2019). Activa tu ritmo biológico. Primera Edición. España. Penguin Random House Grupo editorial.

“Haz del descanso una necesidad no un objetivo. Solo descansa el tiempo suficiente para reunir fuerzas.”

Jim Rohn
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